domingo, 5 de enero de 2014

EL PODER DE LA MÚSICA

Dice el refrán que “la música amansa a las fieras”. Una máxima que apela al poderoso efecto que una melodía puede tener sobre nosotros. A quien no le ha pasado esto alguna vez. Andas por la calle, sumergido en tus problemas del día a día y de pronto escuchas una canción. Un par de acordes son suficientes para iniciar un viaje en el tiempo y traer al presente ese recuerdo que pensabas ya olvidado. Una simple melodía ha sido capaz de despertar tus emociones, de sacarte una sonrisa y de aparcar por unos minutos los quebraderos de cabeza cotidianos. 

Oscar Wilde decía que “el arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos”. Pero la música es un recurso que podemos utilizar, no sólo para despertar nuestros sentimientos, sino también para favorecer nuestro aprendizaje y mejorar nuestra memoria. Estas conclusiones son fruto de los diversos estudios que investigadores de todo el mundo han llevado a cabo para esclarecer el poderoso efecto que esta manifestación artística tiene sobre nosotros. 

LA MÚSICA UN RECURSO PROVECHOSO 

Investigaciones recientes han demostrado que la música activa grandes áreas del cerebro. Estos datos se desprenden del estudio llevado a cabo por Alluri y destaca que cuando escuchamos una melodía se activan algunas áreas de nuestro cerebro como son la auditiva, la límbica y la motora. Esta estimulación cerebral se produce independientemente del estilo musical que estemos escuchando. 

Dice el cantautor argentino, León Gieco que “la música es una cosa amplia, sin límites, sin fronteras, sin banderas”. Quizá esa universalidad hace que la música puede ser aprovechada también como un valioso recurso para mejorar nuestro aprendizaje de lenguas extranjeras. A esta conclusión llegó Ludke tras observar a un grupo de personas que estaban estudiando Húngaro. La experiencia reveló que los alumnos que aprendían este idioma cantando frases obtenían mejores resultados que aquellos que se limitaban a repetirlas sin más. Estudios de este tipo llevan a los investigadores a plantearse que la música proporcione un plus adicional a nuestro cerebro que le ayuda a mejorar la memoria. 

MÚSICA PARA VIAJAR EN EL TIEMPO 

Otra revelación científica viene a confirmar un hecho que todos hemos dado por sentado siempre. Para viajar en el tiempo, uno de los billetes favoritos que utilizamos es la música, sobre todo, cuando queremos evocar los recuerdos de nuestra adolescencia, una de las etapas que más marcan la vida de una persona. 

Según datos publicados por Krumhansl & Zupnick, escuchar melodías de nuestra adolescencia nos hace transportarnos en el tiempo de manera instantánea. No es preciso escuchar nuestra música favorita para iniciar este viaje por nuestra memoria, sino que es suficiente con oir las notas de cualquier canción que asociemos a esta etapa de nuestra vida. Según Khumhansl “la música transmitida de generación a generación le da forma a nuestros recuerdos autobiográficos, preferencias y respuestas emocionales, un fenómeno que llamamos golpes de reminiscencia. Estos nuevos hallazgos señalan la influencia de la música en la niñez”. 

Por tanto, disfruta y sácale provecho al poderoso efecto de la música. Pues como decía Nietzsche “sin música la vida sería un error”.

jueves, 2 de enero de 2014

EL SILENCIO DEL ALMA


En el silencio de tu alma se esconden los más bellos secretos de tu corazón.

El silencio no es la ausencia de sonidos, es un estado tranquilo en el que puedes oír lo que se mueve en tu interior con mayor claridad.

En silencio se descubren maravillosas conversaciones que la palabra sería incapaz de pronunciar.

En el trabajo callado y tranquilo los dones de las personas se hacen visibles.

La palabra, cuando es clara y sincera, nos acerca a los demás, nos ayuda a darnos a conocer, nos muestra lo que los demás piensan y viven… el silencio es el mayor grado de comunicación que podemos conseguir con un ser humano.

Ábreme el cofre sagrado de tu silencio, comparte conmigo desde lo que eres, desde lo que vives, desde lo que lloras y desde donde te alegras… sin palabras.

Entraré de puntillas, sin hacer ruido, para no romper la hermosura que me ofreces a través de tu silencio...


El silencio es el mayor grado de comunicación.

Autor: Desconocido

sábado, 21 de diciembre de 2013

HADAS EN EL BOSQUE

¿Quién no ha querido vivir una historia de amor de cuento? ¿quién no ha querido encontrarse con un hada en el bosque y pedirle unos cuantos deseos?. Pero para poder vivir una historia de amor de cuento de hadas es necesario creer, mantener la ilusión y la confianza en esos seres mágicos de belleza excepcional que habitan en bosques y ríos.

 

Hadas de amor en el bosque


Estela estaba pasando el fin de semana en una cabaña en medio del bosque, completamente sola. Sin sus amigas, sin su hermana y, mucho menos, sin su novio Rubén, con el que había discutido el día anterior. Por eso, y porque era solo una de las muchas discusiones que estaban teniendo en los últimos meses, Estela se había marchado sola, a encontrar una solución o a tomar una decisión que no quería tomar.
Confiaba en que el susurro del viento le contase algún secreto, que el sonido del arroyo llevara también las palabras de aliento que necesitaba o que las hojas al caer le fueran mostrando el camino. Para eso estaba el otoño, para contar verdades. Así, le dijo al viento que amaba a Rubén con toda su alma, pero le preguntó a las hojas si sus eternas discusiones iban a entrometerse siempre en su relación.
Se encontraba Estela planteando sus dudas y sus certezas al otoño cuando una tremenda punzada de angustia la dobló, la hizo sentarse junto al arrollo y le arrancó lágrimas imparables de impotencia. De pronto, de entre las aguas del arroyo surgió una mujer bellísima, de pelo negro tan largo y con una tez tan blanca, tan transparente, que casi se fundía con el agua.

 

La magia de las hadas del amor


El hada secó las lágrimas de Estela acariciando sus mejillas con su sonrisa y se sentó a su lado diciéndole que aquellas lágrimas por amor eran las que la habían despertado. Tal vez podría ayudarla, porque el hada solo podría volver a su descanso en el arrollo cuando a su alrededor hubiera sonrisas y también ilusión. Estela pensó que en una charla con aquella mujer mágica y fascinante encontraría la solución a sus problemas.
Le fue contando al hada sus dudas, no sobre el amor, sino sobre la relación. Ella y Rubén se querían con locura pero no lograban detenerse. Tal vez el amor no era suficiente, tal vez ninguno de los dos estaba preparado, tal vez no se estaban esforzando lo suficiente. Pero el hada no quería escuchar los detalles, el hada no era un hada de autoayuda, era un hada mágica.
El hada puso una enorme flor blanca entre la mano de Estela y la suya. Mientras Estela visualizaba a Rubén, la energía iba pasando de mano en mano. La flor se iba deshaciendo convirtiéndose en un líquido dorado que caía al suelo y de él iba surgiendo la figura de Rubén hasta que se materializó y abrazó a Estela. Estela no podía dejar de sonreír y el hada volvía a su descanso en el arrollo. Pero antes de desaparecer, le dijo a Estela con una mirada que siempre estarian juntos.

martes, 3 de diciembre de 2013

EL DÍA QUE UN HOMBRE TE HAGA TEMBLAR SABRÁS LO QUE ES EL AMOR



Tanto se puede creer en el amor como se puede dudar. Si se practica el segundo se vive una vida donde se edifican paredes de protección con el propósito de no ser dañado.

Pero con el tiempo y el aislamiento se da uno cuenta que esos muros que fueron puestos ahí como protección se han convertido en nuestra prisión. Y es precisamente el momento cuando la persona hace una decisión de quedarse ahí y morir o iniciar el camino de la liberación.

Por eso cuando me decían “El día que un hombre te haga temblar sabrás lo que es el amor”, estas fueron palabras que muchas veces me habían dicho y que con cinismo las había rechazado. Porque mal entendía esa idea por eso desperdicié tantas oportunidades de ser amada. O quizás no quería poner tanta responsabilidad en un ser humano.

Y ahora esa frase redundaba en mi mente mientras mi cuerpo incontrolablemente se sacudía. De tanta fuerza que no me podía parar y sentía que todo me daba vuelta y pensaba desmayar. Momentos tan venerables donde sentí completamente desnuda mi alma la que con celo siempre he cuidado.

“Alma mía te he traicionado perdóname te lo suplico”.

“No te puedo prometer que jamás volverá a suceder porque es una promesa que no puedo cumplir.”

En este momento quiero olvidar todo de él. Decirme a mi misma que nada sucedió. Un sueño nada más entre los muchos que me inquietan en las noches. Esos ojos, con los que me miraba tiernamente no eran extraños para mí, experiencia que desde mi niñez han estado presente en mis visiones nocturnas. Así que lo siento… esta aquí y es real no lo puedo negar.

¿Como se atreve y quien le dio permiso de entrar a mi vida? Si bien me da la gana lo puedo sacar que no se confíe tanto. ¡Pero no puedo! mi deseo de él me vence mas que mi razonamiento. Y ahora tengo que callar este sentimiento que me enferma. Todo sucedió tan rápido que al terminar el día no podía creer lo que había hecho y mucho menos lo que había sucedido.

¿Se puede sentir tanto por una persona en tan corto tiempo? Siento que lo conozco mucho mas que las horas que pasamos juntos. Ese tiempo que muy bien podría haber sido días, meses, décadas, un tiempo que se detuvo solo para los dos… que se yo? Ahora ya no se nada absolutamente, nada mas que necesito de él.

Y me alegra que haya sido así porque de otra manera mi sentido de rectitud me hubiera vencido. Me arrepiento? no definitivamente no. Se apareció en mi vida y lo disfrutaré a lo máximo. Lo acepto como es y quien es de ahí no me importa nada. Para mí será lo que yo misma experimenté un domingo por la tarde; un hombre con ojos tiernos, manos suaves y que con un toque mágico que tocó mi alma... y me hizo temblar.